- Toma, toma, llévate la plata - Mi padre rápidamente le dijo.
-No quiero la plata, lo que pasa es que me está siguiendo la policía, y necesito un auto para escapar. En que piso vivís?
-En el quinto (En realidad vivía en el segundo, pero en ese momento fue lo primero que se le ocurrió)
-Bueno me llevo el auto para escapar... Ese auto es automático?
-Si
-Me podes enseñar a manejarlo que nunca manejé uno de esto?
Ahí mi padre le enseño rápidamente a manejar y así el ladrón se pudo llevar el auto.
Pero antes el ladrón le dijo:
- Dame tu teléfono que yo después te llamo, y te digo donde lo dejé porque yo no te lo quiero robar , yo solo quiero escaparme de la policía.
-XX-XX80 - le dijo mi papá.
Al día siguiente, mi papá hizo la denuncia.
A la tarde fue a merendar a lo de su novia (Mi actual madre), y mientras le contaba la historia del robo del auto, el teléfono de la casa de mi mamá sonó.
-Hola - dice mi madre
-Hola, si, está Claudio? Llamo por el tema del auto robado...
Yo soy un estudiante de la facultad de medicina, y lo llamo porque una señora en la calle me pidió que le dijera a usted que encontró el auto que le robaron ayer (esa señora era mi abuela, la mamá de mi papá), pero esta abrazada al coche, y me pidió por favor que llamé yo, por si volvía el ladrón. La señora no se quiere despegar del coche.
Ahí mi papá se tomó un taxi y fue a recuperar su auto robado, que seguía en perfectas condiciones y estaba estacionado enfrente de la facultad de medicina.
El ladrón no había llamado, pero casi.
El ladrón no había llamado, pero casi.
